Una campaña que se hizo viral por todas las razones equivocadas.
La empresa de patatas Lays/Walkers pidió a sus seguidores que tuitearan sus selfies para aparecer en una promoción durante la final de la Champions’ League.
Lineker, el ex-futbolista, saldría en pantallas de toda la ciudad con ese fan dándole las gracias por unirse a la final.